
En un momento complicado de mi vida, solo buscaba algo que me ayudara a parar la mente.
Llevaba tiempo fascinada por los pendientes de arcilla polimérica y decidí intentar hacer los míos.
Y mientras yo disfrutaba creando, a mi alrededor no dejaban de repetirme: “Deberías venderlos”.

Llegó el momento de tomármelo más en serio. Pensé el nombre de la marca (algo que me costó muchísimo), diseñé el logo y empecé a construir todo lo que había detrás.
Entre pruebas, errores y muchas horas creando, lo que era un hobby empezó a crecer.
Así nació mi primera pequeña colección: colorida, alegre y divertida, justo la esencia que quería para Flipa Tulipa.

Abrimos nuestras redes sociales y, poco a poco, llegaron los primeros mensajes.
El apoyo y la ilusión aumentaban, y empecé a sentir que esto podía ser algo real.

El día que lanzamos la web pasó algo mágico: llegó un pedido ese mismo día.
Ahora sí… se estaba haciendo realidad.

Quería tener una imagen más profesional, así que decidí hacer sesiones de fotos más preparadas.
Gracias Danae, Eli, Laura, Cristina, Mercè y Ana por ser las mejores modelos que puedo tener.
Gracias Edu, porque haces que las fotos queden increíbles
Os agradezco que seais parte de este proyecto con la misma ilusión que si fuera vuestro.


Ese pequeño inicio creció… y llegó la primera feria. Un espacio más grande, más personas, más emoción.El comienzo de todo lo que vendría después.
Gracias, mamá, por estar siempre ahí.
Por tu apoyo incondicional, por ayudarme en la creación, acompañarme a todas las ferias y escucharme en los momentos difíciles.
Sin ti, creeme que me habría rendido hace mucho 💛